El trompetista que cruzó fronteras | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Lunes 30 de Julio, 2018

El trompetista que cruzó fronteras

El trompetista que cruzó fronteras | La Crónica de Hoy - Jalisco

Moisés apenas cumplió los 18 años y no celebró como lo hubiera hecho un joven de su edad, con una gran fiesta o una comida entre amigos. Ese día, el pasado 14 de julio, Moisés apagaba imaginariamente las velitas de su pastel en un avión que iba aterrizando en Madrid.

La misma parada que ha venido realizando en los últimos años para participar en Maspalomas International Trumpet Festival, que se organiza cada verano en las Islas Canarias y del que se ha traído los primeros lugares.

Pero no lo cuenta con nostalgia. Lo dice gozoso porque tiene la suerte de dedicarse al oficio que le apasiona: tocar la trompeta. “La verdad no pienso dejarla jamás”, asegura durante una entrevista vía telefónica desde España. En ese momento son las 2 de la mañana.

Moisés Aguirre Cerros es originario de Tonalá y heredero de una familia de músicos. Si quisieran, la dinastía encabezada por su abuelo Manuel Cerros Guevara, un músico de larga trayectoria que dirige desde hace años la escuela Ecos Tonantzin, podrían formar su propia orquesta solo con los integrantes de su familia. La hermana de Moisés, por ejemplo, toca el clarinete. Pero él se decidió por la trompeta. “Viene de familia”, dice.

“Desde chico mi abuelo fue el que rompió las reglas, porque su familia era de carpinteros y a él le llamó la música a tal grado que todos sus nietos y sus hijos son músicos. Me acuerdo cuando lo escuchaba en su banda sinfónica en Tonalá, me emocionaba; un día me acerqué y le dije que me interesaba aprender a tocar un instrumento, así que me llevó y me enseñó todos los instrumentos y cómo sonada cada uno. Me gustó mucho el sonido de la trompeta”.

En ese entonces el joven apenas tenía cinco años. Y ya “empezaba a pitarle, como quien dice”, añade entre risas.

Su dedicación por el instrumento le ha permitido cruzar fronteras. A su corta edad, Moisés ha brincado a diferentes continentes, habla inglés y alemán, y se ha traído de regreso a casa los primeros lugares de concursos internacionales.

Este año, con un apoyo de la Secretaría de Cultura de Jalisco, a través del Fondo Proyecta Traslados, el joven pudo regresar a las Islas Canarias para participar en el Maspalomas International Trumpet Festival, por tercera ocasión. Aunque no obtuvo el primer lugar como él proyectaba a causa de un problema técnico, Moisés quedó entre los tres mejores del mundo. Compitió contra 80 trompetistas. Él fue el único jalisciense y uno de los tres mexicanos que participaron.

“Lamentablemente no sacamos el primer premio, fue un tercer lugar; hubo un detalle porque mientras estaba tocando se me atoró un pistón y me costó el primer premio”, explica. “Los mismos maestros me dijeron que debía haber ganado, pero me siento satisfecho”.

Pero la travesía apenas inicia. El músico se quedará tomando clases magistrales y posteriormente tomará otro avión para viajar a Beijing, China, para participar en otro festival de metales y finalmente regresará a España con la Amber Youth Orchestra, con quienes realizará una gira de 13 conciertos en cinco de los cuales participará como solista invitado.

 

Con la trompeta, hasta el final

Moisés apenas tiene tiempo para socializar. Su vida se resume en la escuela, tareas y prácticas con la trompeta. “Ya después saldré”, dice refiriéndose a las fiestas. Ahorita su prioridad es seguir cosechando triunfos y preparándose con los mejores hasta convertirse en otro Doc Severinsen, un trompetista de Estados Unidos que a sus 91 años sigue tocando. “Es una leyenda y también lo conozco”, cuenta orgulloso. “Quisiera allegar a su edad y seguir tocando”.

Él es capaz de interpretar cualquier melodía que le propongan, desde música clásica, “en todas las ramas contemporáneas”, precisa; romanticismo, música barroca hasta saltarse al mariachi tradicional, a una música sinfónica o una banda sinaloense. “Lo que me gusta de este instrumento es que es muy versátil, puede tocar e involucrarme en muchos estilos”.

Su plan a corto plazo, una vez que regrese de Europa (su vuelo está programado para el 13 de agosto), es concluir la preparatoria y continuar sus estudios de música en 2019 en Viena, Austria, por recomendación de su maestro alemán Otto Sauter, quien ha sido clave en su formación como profesionista.

¿Hay otra cosa que te emocione además de la trompeta?

“Si no estoy tocando la trompeta me siento raro, no hay un día que no estudie, lo máximo que puedo hacer es estar viendo televisión o escuchando música, pero de ahí en más no. Tampoco salgo mucho a fiestas, como que me guardo porque me dedico más a estudiar. Después vendrán las fiestas, primero lograr lo que quiero”.

 

FRASES:

“Me acuerdo la primera vez que toqué de solista y con la banda; fue en el pueblo en unas fiestas patronales, tenía como 7 años; fue la primera vez que me enfrenté al público, toqué una pieza y cuando terminé le dije a mi abuelo: ‘Abuelito, me estaban temblando las piernitas’. La verdad es una anécdota que no se nos olvida porque desde ahí fui perdiendo el miedo al escenario”

“Quiero transmitir con mi sonido un mensaje para el público, que el público pueda sentir con lo que uno está interpretando”

 

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