¡El horror! ¡El horror! - Salvador Leetoy | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Jueves 20 de Septiembre, 2018
¡El horror! ¡El horror! | La Crónica de Hoy - Jalisco

Salvador Leetoy

¡El horror! ¡El horror!

“El corazón de las tinieblas” es una de las novelas más importantes del escritor Joseph Conrad. Es narrada por el protagonista, Charles Marlow, quien provee de un relato turbador del gran sufrimiento humano y la devastación provocada por el salvaje colonialismo europeo en África.

En la novela, Charles Marlow estaba obsesionado con la figura de Kurtz, un traficante de marfil que se había recluido en el Congo para convertirse en un tirano adorado por nativos a los que también explotaba. Su gobierno de sangre y violencia sería contado por Marlow a sus paisanos europeos como prueba de la hipocresía imperial y la falsa superioridad de su civilización.

Conrad escribió su novela como denuncia. Los escritores inventan protagonistas y situaciones, pero las historias de tragedia y dolor son palpables y reales. Las morgues itinerantes que recorren el Área Metropolitana de Guadalajara es un buen ejemplo de cómo se superan, uno tras otro, los casos que ni en la más atrevida mente de ficción se pueden imaginar. 322 cuerpos en tráileres, pudriéndose ante la insensibilidad y la infamia absoluta de funcionarios públicos en los altos niveles gubernamentales que se presentan como Kurtz de carne y hueso, ensoberbecidos por el poder y su egolatría asesina. Hablar del fracaso en materia de seguridad pública de las instituciones federales, estatales y municipales es ya un tema común en la agenda nacional.

Ya sea por estupidez, corrupción o colusión, provocan que nunca terminemos de sorprendernos de eventos derivados de la violencia que nos quebrantan como sociedad.

Jalisco se disputa el nada decoroso liderazgo de personas desaparecidas a nivel nacional. Historias truncadas de seres humanos arrancadas por una criminalidad impune y la poca voluntad para solucionarla. Nunca tan tristemente pertinentes las palabras del agonizante Kurtz hacia el final de la novela: “¡El horror! ¡El horror!”

* Profesor del Tecnológico de Monterrey

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