Contaminación causa anomalías celulares | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Lunes 12 de Noviembre, 2018

Contaminación causa anomalías celulares

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A unos 500 metros del Salto de Juanacatlán, una cascada que se nutre de aguas del Río Santiago,  surge en el organismo una  ligera mucosidad que cubre nariz y garganta como la primera reacción que tiene el organismo que ha empezado a enfermarse. Ya en el mirador empieza a doler la cabeza. Hay mareos y náuseas. Por lo menos, eso sucede en los organismos más sensibles y que no están acostumbrados a un alto grado de contaminación.

Cascada abajo, donde se concentra el agua después de deslizarse por las rocas, hay una revoltura de agua color mugre, entre gris y amarillento, con espuma, y un penetrante olor a huevo podrido prevalece en el aire.  “El olor a huevo podrido debe su causa a la acción del ácido sulfúrico con el vapor de agua que produce un gas, el ácido sulfhídrico, que cuando se respira es altamente irritante para las vías respiratorias y los ojos. Ocasiona lesiones en la epidermis del tracto respiratorio y los pulmones”, explicó la académica del Centro Universitario de Tonalá (CUTonalá), doctora Aída Alejandra Guerrero de León.

“Este gas se asocia también con enfermedades que afectan el sistema nervioso central y pérdida de la memoria, convulsiones. ¿Ven el aspecto del agua? Es debido a descargas sin tratar que provienen del drenaje y los desechos industriales”, añadió.
Los problemas de contaminación en El Salto de Juanacatlán son derivados de los que tiene el Río Santiago. Hace 40 años comenzaron a detectarse altos niveles de contaminación por las descargas de aguas industriales y urbanas.

La contaminación visible en la cascada proviene de aguas arriba, de municipios como El Salto, Ocotlán, Ixtlahuacán de los Membrillos  y Poncitlán.  Juanacatlán tiene su propia planta de tratamiento de aguas. A sus habitantes no se les puede culpar, indicó la especialista.

Por el aspecto que presenta la cascada de 20 metros, nadie creería hoy que solía llamársele el “Niágara de México”, por su majestuosidad y belleza. Incluso, era un atractivo turístico a fines del siglo XIX y principios del XX.

“En el agua hay algunas bacterias como las coliformes fecales, entre éstas la Escherichia coli, que se encuentra en el drenaje, está asociada con enfermedades gastrointestinales y que puede ‘agarrarse’ a las moléculas de agua y viajar”, subrayó la doctora Guerrero. El agua tiene como características no tener color, olor y ser insípida, y la de esta cascada no reúne esos requisitos de calidad.

Una calle abajo del Mirador hay un brazo del Río Santiago cuajado de lirio. El agua en apariencia está más limpia, pues no apesta. “Se trata de la misma agua. El hecho que no presente olor se debe a la acción del lirio que capta la espuma, y a que no hay el movimiento propio de la cascada, lo que propicia la generación de aerosoles”, explicó la investigadora mientras capta líquido que será suministrado a ratones de laboratorio para verificar los efectos que tiene en el organismo, como parte de una investigación en la que intervienen académicos del CUTonalá, y en la que ella participa.

AGUA MORTAL
Esta agua contiene metales como mercurio y aluminio, todos asociados con la aparición de distintos tipos de cáncer, informó Guerrero. Otros metales encontrados en el Río Santiago son el cobre, hierro y zinc, y se ha encontrado, rumbo a Poncitlán, arsénico, un semimetal.

Para establecer o descartar posibles consecuencias en la salud, académicos del CUTonalá realizan pruebas en ratones de laboratorio, ya que estos animales presentan características genéticas similares al humano.  La investigación inició el 16 de octubre con 12 roedores. A cuatro se les da de beber agua de garrafón y al resto, agua del Río Santiago contaminada con metales pesados o de otro tipo.

Cada mes serán sacrificados cuatro ratones para analizar los efectos que provoca el líquido en riñones, cerebro e hígado. Los primeros resultados podrían tenerse en tres meses, es decir, a partir de enero de 2019.
Posteriormente, de acuerdo con los metales encontrados en los organismos de los roedores sacrificados, les suministrarán a otros ratones agua con cada metal, para detectar daños específicos.

Todavía se desconoce si esas anomalías puedan influir en el desarrollo de enfermedades u otras alteraciones, que es lo que pretende comprobarse en investigaciones posteriore

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