Los Santos Inocentes - Lino González Corona | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Domingo 06 de Enero, 2019
Los Santos Inocentes | La Crónica de Hoy - Jalisco

Lino González Corona

Los Santos Inocentes

Un balazo de grueso calibre en su cabeza recibió un pequeñito de apenas 2 años de edad, víctima colateral del ataque en el que su padre murió asesinado el domingo 16 de diciembre pasado –fecha en la que inician las posadas, de acuerdo con la tradición católica-.

El atentado se consumó en la Avenida López Mateos, en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga, a plena luz del día, cuando los pasajeros de una camioneta Voyager, dispararon en contra del vehículo en el que se trasladaban el progenitor del niño y éste. Lo último que se supo del bebé es que convalecía, muy grave, en un hospital particular.

Dos días después, el martes 18 de diciembre, en un restaurante de mariscos situado en la calle Federación, en el barrio de San Juan Bosco, del otro lado de la Calzada, un grupo de individuos armados ingresó y arremetió a balazos en contra de una mujer que celebraba su cumpleaños.

Los proyectiles que segaron su vida también lesionaron a un hombre que la acompañaba –al parecer tío de ella- y a un muchachito de 14 años y una niña de 4, sobrinos de la dama que murió en la misma fecha en la que había nacido.

Esa semana, el sábado 22, se perpetró otro asesinato a base de plomo de alto calibre. En las inmediaciones del Mercado de Abastos, una señora, de quien se dice era propietaria de un conocido restaurante de comida argentina ubicado en Chapalita, fue blanco de un ataque.

La mujer perdió la vida y horas después también expiró un hombre que fungía como su guardaespaldas. Según trascendió, un niño de 12 años que caminaba a lado de su abuela cerca del lugar de los hechos, fue alcanzado por los disparos de arma de fuego, en una de sus piernas.

La noche del pasado miércoles 2 de enero, cuando se celebraba una fiesta infantil en una finca de la Colonia Francisco Villa, en el municipio de Guadalajara, un grupo armado irrumpió en la celebración y asesinó a la abuela del menor que festejaba su onomástico número 10.

El evento delictivo dejó, además, saldo de dos lesionados, el abuelo del festejado y al propio cumpleañero, quien resultó con un tiro en una pierna.

Tan sólo en el mes de octubre de 2018 hubo otros casos en el que tres menores de edad fueron baleados como víctimas colaterales de ataques cometidos a balazos en contra de adultos.

La cuestión es reiterada: ¿Qué estará pasando como para que seres a todas luces inocentes estén pagando por la furia de los demonios desatada entre los mayores?

No queda lugar a la duda; algo muy, pero muy grave, es lo que está padeciendo nuestra sociedad cuando una cruenta e irracional batalla se libra en su seno y le pasa factura a quienes menos debiera.

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