El peso mesiánico de un DT - Pablo Vázquez Rivera | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Domingo 13 de Enero, 2019
El peso mesiánico de un DT | La Crónica de Hoy - Jalisco

Pablo Vázquez Rivera

El peso mesiánico de un DT

 Arcaico, lleno de lugares comunes y con un paradigma plagado de contradicciones es el del peso de un entrenador en un equipo, mucho más en una selección nacional de fútbol.

Por ejemplo,  en los triunfos el propio estratega en un baño de humildad, cede el éxito a sus jugadores, les hace sentir al interior y en sus declaraciones que los futbolistas son los que deben llevarse los aplausos por ejecutar de la mejor manera sus conceptos del juego.

En los fracasos la que llamaremos "dictadura del futbolista" se hace presente pues cada entrenador sufre la falta de compromiso, entendimiento, entrega y profesionalismo de sus jugadores y por tanto siempre será sacrificado por su directiva, antes de un despido masivo de futbolistas.

 Gerardo "Tata" Martino al fin, fue presentado como director técnico de la selección mexicana de fútbol, su gestión pretende durar 4 años, hasta que el Tri finalice su participación en el Mundial 2022 en Catar, luego de tanta espera y de falta de oportunidad para poderlo presentar, Martino tiene como misión llevar a México a los cuartos de final de la Copa del Mundo.

 Precedido de un buen currículum; Martino percibirá cerca de 8 millones de dólares por los 4 años, en él y su cuerpo técnico se deposita ese anhelo de 7 Mundiales previos de alcanzar un top 8 a nivel selecciones.

 Veremos si al igual que a Paraguay al que llevó a su mejor Mundial en la historia en Sudáfrica 2010, del subcampeonato de América con los guaraníes, las dos finales que alcanzó con Argentina en la Copa América y sus títulos a nivel de clubes en el fútbol paraguayo y la MLS, permiten soñar en mejores resultados para el Tri.

 Martino pues, llega como un entrenador ajeno al fútbol nacional, lejano a sus vicios y respaldado por una reputación a prueba al menos a priori del complejo balompié nacional, en él y no en los jugadores está la apuesta de la Federación Mexicana de fútbol para aspirar a ser élite del juego, al menos en el próximo Mundial.

 Ahí estimado lector es en donde la figura de un director técnico, sobrepasa la del futbolista, en la que se depositan los intereses deportivos y económicos de una selección que ha sido muy constante en Mundiales, siete ocasiones en los octavos de final y los puestos entre el 13 y 16 de la Copa del Mundo.

¿Quién en caso de lograr su cometido se atrevería a refutar que fue precisamente Martino el hombre que le permitió al Tri al fin llegar al famoso Quinto Partido? 

Bajo ¿qué circunstancias también, se podría un nuevo fracaso de México en el Mundial de no llegar a los Cuartos de final en Catar 2022?

 En ambos escenarios no diremos que los tamaños de los futbolistas no dio para lograr ese resultado, diremos una vez más que el técnico elegido no pudo con el paquete, siendo entonces contrario a cuando se lee o escucha decir que un estratega solo es el 30% responsable de lo que sus jugadores ejecutan y logran en la cancha.

 Por ello es que sin dejar de valorar la figura y posible aporte del Tata al frente del Tri, debemos recordar una vez más que el gran asunto por resolver del fútbol mexicano no es la elección de un entrenador para el Tricolor, sino la estructura. Esa en la que muchos extranjeros de mediano nivel vienen a nuestra liga, donde los jóvenes futbolistas mexicanos no encuentran la madurez deportiva y donde los que emigran a Europa no figuran en el Viejo Continente, ahí las razones de por qué México no es 8 del Mundo ni llega al Quinto Partido. 

Sin embargo, nuestra dinámica de éxito o fracaso no es colectiva sino mesiánica, no solo en el fútbol sino también en la vida pública.

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