#VIDEO: Explosión de ducto en Hidalgo deja 66 muertos; AMLO cancela visita a Jalisco | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Sábado 19 de Enero, 2019

#VIDEO: Explosión de ducto en Hidalgo deja 66 muertos; AMLO cancela visita a Jalisco

El gobernador de Hidalgo, Omar Fayad, informó que hasta la mañana de este sábado, el saldo de las víctimas por la explosión de la toma clandestina de un ducto de Pemex en Tlahuelilpan, es de 66 personas fallecidas y 76 heridas, de los cuales 73 son hombres y tres mujeres.

En conferencia de prensa, señaló que las condiciones de los lesionados son de diferente magnitud: hay quienes reportan con quemaduras leves, otros con heridas medianas y también existen personas graves y muy graves, que se encuentra internados en hospitales como los de Magdalena de las Salinas, Huichapan, de las Américas, el Sur de Alta especialidad, el de Tulancingo, de Pemex y del IMSS de Tula, y los generales de Actopan y de Zumpango, entre otros.

“Estuvimos atendiendo este incidente en todos sus aspectos. La naturaleza del incidente que era la extracción de hidrocarburos de ductos de Pemex y el saldo desafortunadamente es bastante triste: 66 personas fallecidas y 76 personas heridas", expresó.

Tras referir que de los heridos, hay siete menores de 18 años y uno de 12 años de edad, Omar Fayad reconoció el apoyo de los gobiernos federal y de la Ciudad de México, al proporcionar ambulancias, bomberos, equipo médico y traslado aéreo para los heridos.

AMLO NO VIENE A JALISCO

Debido  a que concentrará su atención en investigar las causas así como atender las consecuencias de la explosión de ayer en el Estado de Hidalgo, que dejó por lo menos 66 muertos y 76 heridos, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, canceló la agenda de sábado y domingo en la que se incluía una gira de trabajo por Jalisco.

López Obrador iba a estar en el municipio de Encarnación de Díaz con campesinos del Centro Agropecuario y Ganadero e inauguraría los Programas Estratégicos de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural.

Además, el domingo iba a iniciar los programas de apoyos a adultos mayores,  personas con capacidades especiales y de becas para jóvenes, en la Expo Guadalajara, en la capital jalisciense

LA TRAGEDIA

Tlahuelilpan es una población hidalguense de apenas 20 mil habitantes que ayer fue escenario de la peor tragedia huachicolera. Al menos 66 muertos, decenas de ellos calcinados en el acto, al explotar una toma clandestina que se les había salido de control a los delincuentes que la fabricaron; centenares de pobladores locales, al ver el borbollón de gasolina, se aproximó para recogerla. La fuga originó una enorme fuente que bañó de combustible a quienes se arremolinaban en torno al ducto de Pemex perforado. Cuando la explosión ocurrió, las personas rociadas de gasolina no tuvieron posibilidad alguna de sobrevivir y sus cuerpos quedaron semicarbonizados, regados por el suelo.

Pero si la imagen es tétrica, no es aún definitiva en su magnitud. Durante las primeras horas de este sábado, se sabrá la suerte de 76 quemados, muchos de ellos muy graves, que saturaron la infraestructura hospitalaria de la cercana ciudad de Tula.

Al menos una cincuentena de heridos estaba siendo asignados a hospitales de la Ciudad de México para tratar de atender quemaduras extremadamente graves.

La Federación, metida a un combate constante contra el huachicoleo desde el inicio de la administración, desplegó esta vez servicios de apoyo a la entidad, encabezados por Alfonso Durazo, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.

"PÓRTENSE BIEN"

Ayer mismo, el propio Presidente había pedido a la población que no participara en el saqueo de ductos de Pemex. Pero esta petición fue desatendida en Tlahuelilpan e incluso había familias completas tratando de recoger la gasolina.

Un dato a resaltar es que efectivos del Ejército mexicano se encontraban en el lugar cuando la fuga comenzaba a aumentar. Los militares se limitaron a conminar a la población para que no se acercara ni saqueara el ducto, pero su petición fue ignorada.

No utilizaron la fuerza para evitar que la toma fuera rodeada por los habitantes del poblado hidalguense.

SAQUEO DESCONTROLADO

A las 17:04, según la información oficial del Gobierno de Hidalgo, se recibió el primer informe de una fuga de combustible que afectaba la carretera Tlaxcoapan-Tlahuelilpan.

Durante dos horas, sin obs­táculo alguno, los pobladores van y vienen con bidones y ven que la salida de combustible se incrementa hasta formar un enorme surtidor que se levantaba 20 metros por encima del suelo.

A las 19:10 horas, un aviso por radiocomunicación oficial auncia la explosión y sus dimensiones. Un tramo completo del ducto está en llamas y tardaría tres horas en ser controlado a pesar de la llegada de personal especializado de Pemex desde la refinería de Tula.

Una hora después, Protección Civil del municipio de Tlahuelilpan y el Hospital Regional de Cinta Larga saben que la situación los desbordará facilmente y lanzan los llamados de auxilio al gobierno del gobernador  Omar Fayad que envía a la zona a su secretario de Gobierno.

Las dimensiones de la tragedia eran evidentes a primera vista, los cuerpos calcinados de una veintena de personas quedaron tendidos en torno al oleoducto que continuaba ardiendo en ese momento.

La alerta llega entonces hasta el centro del país y el Presidente ordena la instalación de los comités de emergencia para apoyar a los hidalguenses.

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, y el director del IMSS, Germán Martínez, dispusieron operativos para la atención de las víctimas, especialmente de aquellas que se debaten entre la vida y la muerte.

 

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