Jalisco en la Historia: La llegada de los españoles | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Domingo 20 de Enero, 2019

Jalisco en la Historia: La llegada de los españoles

Jalisco en la Historia: La llegada de los españoles  | La Crónica de Hoy - Jalisco

Archivo Histórico de Jalisco

En el año de 1521 cayó Tenochtitlan. En la ciudad, Cortés y sus hombres no encontraron el suficiente oro que recompensara sus servicios a la corona y a la Iglesia. Las palabras del último tlatoani mexica, Cuauhtémoc, sacadas mediante la tortura, no revelaron el paradero del tesoro de Moctezuma.

El horizonte de conquista se ensanchaba. En alguna parte, de aquella remota y desconocida geografía, debían estar esas siete legendarias ciudades construidas con metales preciosos. Dios no les podía negar a tan piadosos y valientes cristianos dar con Cíbola y con las otras seis urbes fundadas, cada una, por los siete obispos que huyeron de Mérida, España, después el asedio de los moros, en el 713. Para constatar si la leyenda era cierta había que caminar rumbo al norte, haciendo antes algunas paradas estratégicas.

Los tarascos le negaron su ayuda a los mexicas. Cuauhtémoc le solicitó a su rey, Tangaxoan II, unir lanzas contra el invasor. No quiso el taríacuri estrechar la mano del que seguía siendo su enemigo. Prefirió rendirse ante uno de los hombres de Cortés, Cristóbal de Olid, en 1522.

Por órdenes de Cortés, salieron de la ciudad de México, en 1521, los capitanes Alonso de Ávalos y Juan Álvarez Chico a explorar las tierras del occidente y las costas del Pacífico. Enfilaron hacía Tzintzuntzan, donde Tangaxoan los acogió y proveyó de guerreros y recursos. Colímotl emboscó al ejército de Álvarez Chico en una barranca. Lo derrotó e hizo huir hasta Michoacán, donde obtuvo el auxilio de Cristóbal de Olid; quien marchaba rumbo al Mar del Sur. Unieron fuerzas Olid y Álvarez Chico sin beneficio. En Alima, los guerreros del Rey de Colima los enfrentaron y volvieron a vencer.

Disgustado por la resistencia indígena, el conquistador de Tenochtitlan envió a uno de sus mejores capitanes, Gonzalo de Sandoval; quien se encontró con Ávalos combatiendo en el mismo campo de batalla, donde antes fueron derrotados sus compañeros de armas. Tomaron revancha los españoles. Colímotl vio morir a muchos de sus guerreros en manos del enemigo. Huyó con unos pocos fieles rumbo a la sierra.

Menos accidentada y belicosa, fue la expedición de Francisco Cortés de Buenaventura por el Occidente de México. Emprendió su exploración por el año de 1524. Hizo una escala en la villa de Colima, donde se presentó como su primer alcalde. Tras aprovisionarse de lo necesario, siguió su marcha sorteando un paisaje de tupida vegetación. Arribaron así a Ameca, y de allí Etzatlán. Al poco tiempo estaban los españoles en Tepic, donde Cortés de Buenaventura recibió del tlatoani local una jícara con oro. Después se entrevistó con la mujer que gobernaba el reino de Xalisco, viuda y con hijo de diez años. La reina le recibió con hospitalidad; misma que no vio en Tintoque. En este lugar, una espesura de incontables guerreros ataviados con plumas y banderas les cerró el paso a Cortés. No obstante, aquellos guerreros rindieron sus armas pacíficamente y dieron alojamiento a los nuevos amigos de piel blanca. Llamaron aquel sitio Valle de Banderas. Regresaron los españoles sin dejar colonia o asentamiento alguno. Sólo tomaron posesión de forma simbólica de aquellos pueblos. 

Imprimir