Aquella televisión de antaño - Mario Agráz Luna | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Miércoles 23 de Enero, 2019
Aquella televisión de antaño | La Crónica de Hoy - Jalisco

Mario Agráz Luna

Aquella televisión de antaño

A finales de la década de los 50 y a la llegada de la televisión a los telehogares mexicanos, la tecnología predominante era la de los bulbos, tubos de vidrio que en su interior contenían extrañas estructuras, algunas interconectadas dentro de la cápsula mencionada, otras separadas entre sí con diferencia en ocasiones de milésimas de milímetro, fundamentales estos, para generar la amplificación, el filtrado o la rectificación adecuada, función para la cual fueron diseñados.

Esa tecnología era la única existente y provenía de la radio, misma que se hacía presente en los receptores que tenían nuestros abuelos, grandes aparatos de madera con exquisitas decoraciones que rodeaban a la bocina y al dial selector de estaciones, siempre iluminado por lamparitas neón con el infaltable Ojo Mágico,que era una válvula electrónica desarrollada por la firma RCA, y que poseía una pequeña pantalla similar a la de los románticos “Cinescopios” o tubos de imagen, por así decirlo. El uso del Ojo Mágico era crucial para poder sintonizar adecuadamente las estaciones de radio, ya que al ir moviendo la perilla de ajuste e irse cerrando una franja de sombra en medio de una pantalla verde, indicaba que se estaba sintonizando adecuadamente, claro que el oído también corroboraba lo que la incipiente tecnología indicaba.

El Ojo Mágico constaba de dos elementos electrónicos, unTríodoy un tubo de Braun cuyo órgano más peculiar era la citada pantalla fluorescente, también se usaba en los estudios de grabación, para indicar la intensidad de la potencia delmicrófono, también de tubo.

Pues esa tecnología, con sus respectivos riesgos, era la que predominaba en la televisión, obviamente la tapatía también. Cámaras, equipo de control, de audio y video, de las primeras máquinas de video tape, microondas, todo estaba diseñado con bulbos. Lo espectacular además de la cantidad de tubos que existían dentro de las televisoras no era solo eso, sino la cantidad de calor que disipaban y con ello, su consumo eléctrico, máxime que casi siempre se encontraban los equipos encendidos.

Televicentro inició con equipos Dumont y General Electric, de vidicón de una pulgada de diámetro. El vidicón y el orthicón eran el “corazón” de las cámaras de televisión. Después de la óptica, es decir las lentes que regulaban y enfocaban el paso de la luz, estaba ese tubo electrónico, lo que hoy conocemos como CCD, que mide un par de milímetros en ocasiones y se usan en los smartphones con altísima definición y a todo color. Sus “tatarabuelos” fueron entonces esos tubos, únicamente para blanco y negro, y su dimensión en algunos casos, era descomunal, comparados con la modernidad, ya que un orthicon llegaba a medir 50 centímetros de longitud y 15 de diámetro, como el 4492 que usaban las cámaras de color del Canal 6 o el 5820 que utilizaban las EMI de Canal 4, un poco más pequeños, 8 centímetros de diámetro.

Pero enviar una señal al aire era, por sí mismo, una proeza técnica y humana. Aunque lo ideal era que los tres estudios de Televicentro tuvieran cada uno por lo menos dos cámaras, lo cierto es que muchas veces fueron sueños guajiros, ello en virtud de que al fallar una cámara, ya que al movimiento de la misma y ante una cantidad incontable de elementos electrónicos internos, un falso contacto generaba fallas de diversos tipos al aire, obviamente la “ropa sucia se tenía que lavar en casa” y el televidente pocas veces se daba cuenta de ello. Simplemente veía las tomasde una sola cámara, en tanto como fuera posible, se daba con la falla de la otra. Esto sucedía con las primeras cámaras que llegaron de la Ciudad de México, que ya venían con horas de uso.

Cuando llegaron las EMI, cámaras inglesas de altísima calidad, parcialmente el problema se solucionó, ya que aunque estables, en ocasiones era necesario que en el corte comercial entre un programa y otro, las cámaras viajaran empujadas por los camarógrafos, del estudio “A” en donde por ejemplo se terminaba la transmisión del musical Fiesta Corona, para colocarlas en el “C”, en donde se realizaba Cocine Mejor con la señora Zárate.

Mientras eso ocurría, aproximadamente media hora de transmisión, en el primer estudio se desmontaba la escenografía o se reacomodaba la iluminación para dar paso al programa que proseguía: “Canelita”, un payaso al que le daba vida “Fray León” (León Sánchez Arroyo), quien era nativo de Monterrey, N.L. en donde inició como locutor deportivo para luego hacer mancuerna con el payaso “Pipo” (José Marroquín), quien le enseñó las técnicas adecuadas. Al llegar a Guadalajara, contó con el apoyo de Aurelio Atayde (Payaso Bellini) y logra el espacio vespertino de lunes a viernes en el Canal 4. Largas filas se formaban para dar paso a escasos niños que podían entrar al estudio, que no obstante que contaba con graderías, estas estaban en un primer piso y por seguridad, los niños estaban en la planta baja.

Esas mismas cámaras se trasladaban al Estadio Jalisco, en donde los encuentros del “Oro”, “Atlas” y “Guadalajara” se transmitían vía microondas, lo cual era otra hazaña.

Para ello, la unidad de control remoto se ubicaba en el exterior del estadio y desde ahí era subir las cámaras a las tribunas, o mejor dicho en la parte exterior de las tribunas, ya que se instalaron unas plataformas en donde cabía escasamente la cámara con su tripié y el camarógrafo. Las cámaras se conectaban a la unidad con gruesos cables de una pulgada de gruesos y que en su interior, contenían más de 50 conductores eléctricos. Hacer llegar la señal era la otra parte de la historia, ya que la señal se enviaba a la Ciudad de México y el viaje electrónico era literalmente por tierra, ya fuera por la red de repetidoras de Telesistema Mexicano o la de la Secretaría de Comunicaciones. De satélites ni hablar, con trabajos hacia ruido el “Pájaro Madrugador”oIntelsat I, el primersatélite de comunicación, puesto en unaórbita el 6 de abril de1965.

Fue construido por el "Space and CommunicationsGroup" y enlazaba EuropayNorteamérica. Con forma de tambor, medía 76 × 61 cmy pesaba 34,5 kg.

No había otra manera de realizar el enlace entre el estadio y la torre de la S.C.T., en Agustín Yáñez y Niños Héroes, que no fuera la línea de vista, es decir, localizando visualmente el punto de recepción desde la torre de transmisión y de ahí, hacer pequeñísimos ajustes verticales y horizontales hasta que por la línea de intercomunicación, se daba por bien recibida la señal y en ese momento, proceder a “Amarrar” ambas antenas para evitar que se desalinearan con el aire. Se lee fácil, pero si usted le aumenta problemas climáticos como la lluvia o enlaces nocturnos, ya se podrá imaginar lo complicado que este proceso de volvía. Así era la televisión de antaño.

A la voz de: “Muy buenas tardeeess”…¿Ya hicieron la tarea?...”, inolvidables frases con las cuales “Canelita” iniciaba su programa, por ahora y como siempre… Arrivederchi.

 

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