Dignidad - Fermín Camarena Meillón | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Viernes 25 de Enero, 2019

No es posible trazar una ruta de progreso en el ámbito público, si no se inicia por lo básico, como es la certeza jurídica y el respeto a la dignidad de sus mandos intermedios. Gobiernos van y vienen sin establecer el tan necesario servicio civil de carrera, por lo que este finalmente se limita -si hay suerte- a simplemente conceder la planta laboral o base sindicalizada, para que gocen desde un rango menor, todas las conquistas plasmadas en su generoso contrato colectivo, logrado en perjuicio de la ciudadanía, a la que supuestamente deberían servir, debido a  un sinnúmero de cláusulas ventajosas que solo perjudican al sufrido derechohabiente o al agobiado contribuyente.

Ante dicho escenario, se pasa por alto a un segmento muy eficiente de toda burocracia, que por cierto no pertenece a los sindicalizados y que, para su mala suerte, está siempre bajo la autoridad de los jefes "recién designados", a quienes deberán guiar en su calidad de personal de confianza y a merced de los nuevos altos funcionarios del partido o grupo político de cada gobierno en turno, pues generalmente estos carecen del perfil adecuado o son ajenos a la dinámica interna de las dependencias a las que arriban más por "dedazo", que por méritos propios.

Lo justo sería impulsar una verdadera meritocracia en el ambiente oficial, de tal manera que fuera obligatorio el respetar la trayectoria y el expertis de un enorme número de comprometidos, respetados y eficientes servidores públicos, que por único patrimonio tienen a su propia persona, sin cuates, ni palancas, ni partidos políticos atrás de ellos, que les indiquen o utilicen para su provecho. Es urgente proveerles de dignidad y certeza a estos valiosos elementos, parano retroceder en las labores de mayor trascendencia del gobierno.

 

@fercam_18

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