El cáncer infantil es curable | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Miércoles 20 de Febrero, 2019

El cáncer infantil es curable

El cáncer infantil es curable  | La Crónica de Hoy - Jalisco

El tiempo que necesita un tumor para invadir algún órgano en un niño es variable, ya que así como podrían ser meses, también son suficientes algunas semanas, razón por la que los padres de familia deben estar atentos ante signos y síntomas que se puedan presentar en la conducta y cuerpo de sus hijos.

Aunque pueden ser confusas las manifestaciones, el diagnóstico de cáncer (o de una enfermedad grave) debe estar presente si el andar de un niño de entre 5 y 14 años se ve alterado al cojear con dolor.

Un signo de alerta que se debe considerar, es si el rostro del menor luce asimétrico, es decir, que una parte de la cara no corresponda en tamaño y forma con la otra. Asimismo, obtener el diagnóstico puede ser apremiante si aparece una bolita en cualquier parte de su cuerpo o si el niño padece con frecuencia dolor de huesos. En cualquiera de los casos anteriores, los especialistas sugieren acudir al servicio de Hematooncología, o al de pediatría.

En este sentido, cabe destacar que centros hospitalarios como el Instituto Nacional de Pediatría, el Hospital de Pediatría Siglo XXI y el Hospital General de Pediatría Federico Gómez, entre otros, cuentan con los servicios especializados que pueden detectar la presencia de un tumor, así como su grado de malignidad.

De acuerdo con la Agrupación Mexicana de Oncohematología Pediátrica (AMOHP), hasta cincuenta por ciento de los cánceres en la población infantil corresponden a leucemias, tumores que en noventa por ciento de los casos son curables sólo si se detectan a tiempo.

En el marco del Día Internacional del Cáncer Infantil (que se conmemora cada 15 de febrero), la AMOHP lanzó una campaña para promover el diagnóstico oportuno mediante la iniciativa #Sálvalos, misma que busca promover la conciencia social, el autocuidado y la detección temprana. La campaña de la AMOHP tiene como lema “El cáncer infantil ¡Se cura!” y tiene como objetivo revertir las estadísticas actuales, ya que estas cifras indican que del total de niños de entre 5 y 14 años diagnosticados con algún tipo de cáncer, setenta por ciento se encuentran en fases avanzadas, cuando ya no hay mucho por hacer.

Existen diversas señales físicas que pueden ser signos de alerta para un diagnóstico oportuno, como son: fiebre, cansancio, agotamiento, palidez; pérdida de peso y de apetito, puntos rojos o moretones no relacionados con un golpe, así como sangrado de encías o nariz; la presencia de bolitas en el cuello o axila; la presencia de una mancha blanca en la retina del ojo y el aumento de volumen en cualquier parte del cuerpo como hígado o bazo, por ejemplo.

RETOS A SUPERAR

Pese a las múltiples ocupaciones que puedan tener los padres de familia, es en ellos en quienes está la oportunidad de lograr un diagnóstico oportuno, ya que si conocen a sus hijos podrán notar a la brevedad cualquier cambio que se presente en su cuerpo o conducta.

Aunado a esto y de acuerdo con la oncóloga Marta Zapata Tarrés, presidenta de la AMOHP, además del diagnóstico tardío, otra de las principales razones por las que no se logra una mayor sobrevida para los niños afectados con algún tumor, es la alta tasa de abandono del tratamiento, las cuales son que 3 de cada 10 menores de edad ya no continúan con la prescripción del doctor.

Por su parte, el Centro Nacional para la Salud de la Infancia y la Adolescencia (Censia) indica que en México fallecen más de dos mil niños  al año por cáncer, periodo en el que se detectan entre cinco y seis mil nuevos casos de estos padecimientos. Pese a esto, Censia apunta que uno de los indicadores que debe motivar a padres, abuelos y maestros a poner atención en los niños es que poco más de la mitad de los pacientes infantiles pediátricos atendidos sobreviven más de cinco años después de haber combatido el tumor.

Una muestra: se estima que cada niño que sobrevive al cáncer pediátrico logra vivir hasta setenta años más de vida productiva.

En México, las principales neoplasias diagnosticadas son: leucemias, linfomas y tumores del sistema nervioso central. Con la finalidad de lograr la supervivencia y calidad de vida de los niños con cáncer, la Asociación Mexicana de Ayuda a Niños con Cáncer (AMANC) desarrolló un modelo de atención con los que se cubren todas las necesidades que pudiera tener el paciente.

Por ejemplo, con tecnologías de la información y brigadas de promoción de la salud se promueve la detección oportuna del cáncer infantil, en caso de que algún niño resulte positivo y el menor llegue a necesitar apoyo, la Amanc puede brindar hospedaje, alimentación supervisada por especialistas en nutrición clínica, transportación hacia los hospitales donde reciben sus tratamientos y soporte médico. En algunos casos, la dificultad para el acceso a los tratamientos es la razón por la que el paciente no continúa con las indicaciones del médico, por lo que esta organización civil también cuenta con Banco de Medicamentos, que además incluye equipo de asistencia como muletas y sillas de ruedas, tanques y concentradores de oxígeno, aspirador de secreciones, entre otros.

Cuando a causa de los tratamientos oncológicos el paciente ha perdido alguna extremidad, tejido u órgano, la asociación proporciona la prótesis que se requiera. Aunado a esto, todos los beneficiarios de AMANC reciben terapias psicooncológicas de manera individual, familiar y grupal.

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