México y dos extremos de la maternidad: embarazo adolescente y madres a los 35 | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Miércoles 13 de Marzo, 2019

México y dos extremos de la maternidad: embarazo adolescente y madres a los 35

México y dos extremos de la maternidad: embarazo adolescente y madres a los 35 | La Crónica de Hoy - Jalisco

En las últimas tres décadas, la mortalidad perinatal pasó de ser una de las primeras cinco causas de muerte general en nuestro país a ser la décimo primera. No obstante, los retos siguen, como lo señala el doctor Jorge Arturo Cardona Pérez, director general del Instituto Nacional de Perinatología (INPer), dependiente de la Secretaría de Salud, quien en entrevista advierte sobre la transición epidemiológica y demográfica del país: Tenemos una tasa global de fecundidad cercana a los dos hijos por mujer y retos en la medicina perinatal enfocados en atender los cada vez más frecuentes casos de mujeres con embarazos de alto riesgo.

En particular, El Dr. Cardona destaca que en el país se registran dos extremos: por un aldo las adolescentes, que representan uno de cada cinco embarazos; por el otro, mujeres mayores de 35 años (uno de cada tres), aunado a otro serio problema: En ambos grupos, muchas tienen sobrepeso u obesidad.

Recuerda que en 1990 la tasa de mortalidad neonatal era de 19 por cada mil bebés nacidos vivos, y en 2018 había disminuido a 7.4 fallecimientos por cada mil recién nacidos vivos. “Aunque ha habido un avance significativo, el reto es superar el estancamiento del periodo 2002-2018, oscilando entre 7 y 8 por cada mil nacidos vivos; llevamos  más de 15 años sin lograr bajar esa tasa, aunque se han cumplido los Objetivos del Milenio, pero debemos modificar procesos y en eso estamos, haciendo readecuaciones, cambio de estrategias y líneas de acción”.

El directivo puntualiza  que en todo el país hay 33 millones de mujeres en edad fértil (de los 15 a los 49 años), de ellas, 25 millones padecen obesidad o sobrepeso, y en caso de embarazarse incrementaría el riesgo de desarrollar diabetes gestacional,  preeclampsia, eclampsia, hipertensión arterial e insuficiencia renal.

Estas complicaciones impactan el crecimiento y el desarrollo fetal, “poniendo a los niños también en un mayor riesgo, de tal manera que la prematurez y el bajo peso al nacer son factores que pudieran incrementarse durante los siguientes años”, señala.

Previamente a la XXXIV Reunión “Una Visión Integral Hacia el Futuro”, que se realizará del 1 al 5 de abril próximo en las instalaciones del INPer, el doctor Cardona Pérez adelanta que se abordarán todos estos temas relacionados con el embarazo, y se incluye el reto al que se enfrenta la medicina neonatal para atender a estas pacientes.

INNOVACION, INVESTIGACION, Acción. Éstos son tres principios en los que se trabaja de manera continua en el Instituto. Por ejemplo, se tienen cursos de reanimación neonatal que se han ido extendiendo prácticamente en todo el país; el número de personal capacitado en el Programa Nacional de Reanimación Cardiopulmonar ha crecido de manera significativa.

Éste es un proceso sistematizado a través del cual, en razón de las características del bebé al nacer, se puede usar una cuna de calor radiante y todos los aparatos de reanimación, disminuyendo muchísimo la posibilidad de un error.

A través del programa Modulo de alto Riesgo Reproductivo se capacita al personal del primer nivel de atención para que esté sensibilizado a signos o síntomas de que una mujer podría tener complicaciones en su embarazo; también se ha mejorado la capacidad resolutiva en el segundo y tercer nivel de atención, para poder atender a las mujeres cuando ya están embarazadas, en caso de que no se pudiera prevenir el embarazo o que estén con sobrepeso u obesidad, o incluso cuando no se haya podido evitar el desarrollo de la diabetes gestacional.

La constante capacitación del personal médico, no sólo del INPer, sino a nivel nacional, es con la finalidad de prevenir las tres principales causas de muerte neonatal, es decir: síndrome de dificultad respiratorio asociado a prematurez, infecciones y asfixia perinatal. “Estamos capacitando a la gente en reanimación neonatal, y en estas tres principales causas de muerte neonatal”, señala el director del INper.

Con todo esto vemos, explica, que la medicina perinatal ha venido cambiando mucho y la muerte materna nos obliga a basarnos en tres principios: innovar, investigar y actuar acorde con la problemática actual del país.

NIña-mamá. A las adolescentes menores de 16 años que han tenido un bebé se les brinda atención integral médico-psicológico-social, para tratar de postegar lo más posible un segundo embarazo, “porque muchas de ellas después de su primer embarazo, al año o año y medio, ya están de regreso con nosotros, y es aquí en donde entra la prevención secundaria y se han obtenido resultados bastantes favorables al no embarazarse nuevamente casi de inmediato”.

 Para cuidar a las mujeres con sobrepeso u obesidad en su embarazo, al llegar al instituto se les hace un chequeo general: peso, talla, índice de masa corporal, índice de masa grasa y vemos en qué rubro cae, si es sobrepeso importante, leve o severo.

A través de la Terapia Médico Nutricia, los ginecoobstetras y endocrinólogos y nutrición clínica dan seguimiento a las pacientes, vigilando peso y evolución en el embarazo. “Hay una vigilancia de manera muy cercana al incremento de peso durante el embarazo de manera importante”.

En el tema de adolescentes embarazadas, advierte que se ha avanzado, pese a ser un asunto complejo: “Desde mi punto de vista, es la consecuencia de un rezago en desarrollo social, educativo, en donde se vive una problemática tremendamente grave”. El especialista alude a  la Estrategia Nacional para la Prevención del Embarazo en Adolescentes, de la administración pasada, que asegura está muy bien planteada.

Sin embargo, aclara, la Estrategia es de largo plazo, y hay que tener la suficiente paciencia y perseverancia para que haya resultados, “porque le podemos cambiar el nombre, pero la problemática sigue siendo la misma, y es  una labor de mucha sensibilización: si la mamá tuvo a su bebé adolescente, su hija muy probablemente también va a ser madre adolescente, y se puede comprobar a través de las estadísticas”.

En este mismo sentido, el doctor Cardona Pérez señala que el INPer, de manera cuidadosa, y con los consentimientos de los padres, replicará talleres de educación sexual que se impartieron en el pasado, porque “esta educación debe ser algo muy natural desde los primeros años escolares, aunque –admite—, sigue siendo un tema tabú aun en nuestros días, y eso nos lleva a que hoy en día tenemos adolescentes, incluso adultos jóvenes, que no tienen suficiente información sobre sexualidad y parece irrisorio, pero no lo saben”.

Asimismo, como especialista en el tema de embarazo, y sobre todo el de alto riesgo por las serias complicaciones que significan para el bebé y la madre, el doctor Jorge Arturo Cardona considera que todos los métodos de reproducción asistida deberá ser regulados por la ley mexicana tarde que temprano, porque si bien es cierto que se ofrece a la mujer congelar sus óvulos (en algunas otras ocasiones se opta por congelar un embrión), hay un aspecto importante que se debe tomar en cuenta y es: que se fecunda un óvulo joven, pero el cuerpo de la mujer sigue envejeciendo, y entonces, la edad materna sigue siendo un riesgo para la mamá.

¿Qué se necesita para lograr una buena administración?
Aplíquese ética con humanismo

El actual director general del Instituto Nacional de Perinatología, Jorge Arturo Cardona Pérez, resalta aspectos de su gestión iniciada en 2014, está por concluirla en abril próximo y reseña que se redujo de 70 a 54 por ciento el uso de cesárea, lo cual es un gran logro, advierte, en casos de embarazos de alto riesgo. Destaca además la forma en la que sus médicos entienden el trabajo: “nuestro slogan es Ética y Humanismo; hoy por hoy, los papás pueden entrar al parto con la mamá, cosa que no ocurría antes”.
Otro avance importante, abunda, es el excelente funcionamiento del banco de leche materna con el que cuenta el Instituto. Tan sólo el mes pasado se obtuvieron 340 litros, suficiente para atender a todos los pequeñitos de la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN).

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