Un día más con vida - Diego Ramos Koprivitza | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Viernes 22 de Marzo, 2019
Un día más con vida | La Crónica de Hoy - Jalisco

Diego Ramos Koprivitza

Un día más con vida

No pude evitar sentir esa romántica y aciaga sensación de incertidumbre cuando asistí a la sala Guillermo del Toro la semana pasada en la recta final del Festival Internacional de Cine de Guadalajara.

La proyección era una incógnita para mí. Así lo decidí. Y en mi mente solo estaba ese relato titulado“El Fatalista”, del autor ruso Mijaíl Lérmontov (1814-1841), uno de los cuentos que configuran “Un héroe de nuestro tiempo”, libro imprescindible de la literatura romántica eslava.

En “El Fatalista”, Lérmontov alude al siniestro juego de la ruleta rusa por primera vez en la historia, una narración en la que un revolver y la suerte confabulan para dar cabida al incierto destino de su actor. Curiosamente, y esto va al margen,el oficial Vúlich, su protagonista, era serbio, no ruso.

Pero volviendo al punto, la sala de cine, silenciosa y llena de ausencia, daba dramatismo a un filme que poco puede dejar indiferente al público. Su título es Un día más con vida (2018), películahispano-polaca que dirige el documentalista español Raúl de la Fuente junto a DamianNenow (el polaco es uno de los directores de la serie estreno de Netflix: Love, Death& Robots).

Se trata de un documental animado. O una animación con rastrojos documentales. Un trabajo que tardó una década en realizarse, según comenta su director y quien en un acto de valentía encontró la sangre fría de “El Fatalista”para transmitir un crudo relato, original del periodista RyszardKapuściński.

Un día más con vida, la consecuencia última de haber evadido los malos augurios de una ruleta rusa es la constante del filme, donde la narración de Kapuściński, en su paso por la guerra civil de Angola a mediados de los setenta, ametralla sus emociones y repica directamente en el oficio y sentir del periodista.

La película funciona muy bien, tanto en el relato animado como en la profundidad documental, sobre todo por el valor de los testimonios de sus actores principales; guerrilleros, periodistas y testigos del trayecto final de la hegemonía portuguesa en África y sus terribles cauces tras la independencia.

La crudeza, la búsqueda intestina de la verdad, el despojo y la capitalización de la vida configuran un poderoso relato que sintoniza con el delirio suicida del cuento de Lérmontov, provocando un vacío, pero también preguntas y una contundente necesidad de abrazar a la vida. Vivir después de la muerte.

La oscuridad se termina con un halo de luz y tener Un día más con vida ilumina, visibiliza y recupera recovecos de la historia, así lo manifiesta Kapuściński, así fue también para el teniente Vúlich, y ambos coinciden en aceptar una apuesta hasta las últimas consecuencias, a partir de ahí, todo es ganancia.

Un día más con vida pasó por el Festival Internacional de Cine de Guadalajara sin mucho eco, sin duda una mala noticia. Ojalá se exhiba pronto en México, el tema es toda una caja de pandora en nuestro país.

@DiegoKoprivitza

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