Raicilla, a la espera de su denominación de origen | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Lunes 17 de Junio, 2019

Raicilla, a la espera de su denominación de origen

Raicilla, a la espera de su denominación de origen | La Crónica de Hoy - Jalisco

En Jalisco, la tierra del tequila, se consume otra bebida espirituosa con una tradición de al menos 400 años, aunque no tan popular como la primera, es considerada como única, pues sólo en 17 municipios se pueden cosechar los tres tipos de agaves con la que se produce este destilado conocido como raicilla, que está a unos días de recibir la Denominación de Origen (DO), se espera sea a finales del mes de junio.

Así lo confirmó en entrevista para Crónica el presidente de la Cámara Mexicana Promotora de la Raicilla (CMPR), Alfredo Cachúa Torres, de que era “segura” su aprobación como producto con DO por parte del Instituto Mexicano de la Propiedad Intelectual (IMPI), con la expectativa 80 productores de raicilla; sin embargo, no se fían de que sea así hasta no tener la constancia en mano, aseguró, pues ya existe un retraso en su nombramiento debido a un grupo opositor.

“Cuando no hay un organismo que aglutine y controle, entonces el producto es víctima, inclusive lo adulteraban y lo vendía como raicilla, y no era raicilla. Se dieron cuenta de que se les va a ir el negocio con una DO, porque vamos a regular las calidades (...) Afortunadamente nos dice el licenciado Alfredo Rendón, director general adjunto del IMPI, que no tuvo fundamento técnico ese documento, por lo que me aseguró, pero yo digo que probablemente hasta que no la tenga en mano, que en el mes de junio tendremos la DO”, explicó Cachúa Torres el retraso.

Expuso que el documento de oposición se presentó el último día de plazo marcado por ley ante el IMPI, que son 60 días una vez que se hace la petición de nombramiento para DO ante el Instituto, para exponer las razones que negarían su adhesión, entre ellas alegan no está el 100 por ciento de productores de raicilla incluídos en el padrón del CMPR, y otras cuestiones que calificó Alfredo Cachúa como especulaciones, como el que se acabarían los magueyes en diversas regiones.

De nombrarse a la raicilla como producto con DO, se convertiría en el tercero para Jalisco, se sumaría al tequila y al recientemente nombrado chile de Yahualica; mientras que para México sería el producto 17, junto con el arroz de Morelos, café de Chiapas y Veracruz, vainilla de Papantla, mezcal, sotol, charanda, bacanora, mango ataulfo, chile habanero de la Península de Yucatán, cacao de Grijalba, y las artesanías como olinalá de Guerrero, talavera de Puebla y ámbar de Chiapas.

Su producción

El estimado anual de producción de raicilla es de 200 mil litros por año, cifra proporcionada por el CMPR, cantidad que no es considerada de gran magnitud en comparación con los tequileros quienes han llegado a destilar 300 millones de litros anuales, según informó el Consejo Regulador del Tequila (CRT).

Este factor ha hecho que la raicilla sea vista como un producto artesanal, pues existen taberneros (nombre con el que se conoce a quienes producen esta bebida espirituosa) que tienen producciones de 200 litros anuales, se hace en hornos de mampostería, se macera con molino de piedra, un litro puede llegar a venderse en más de mil 700 pesos.  

Al igual que el tequila, la raicilla es producida del agave, pero la diferencia es que pueden ser de cinco tipos, entre los más usados son el agave rhodacantha, maximiliana y angustifolia; mientras que el tequila sólo puede ser agave azul tequilana weber; entre ambas bebidas el aroma y sabor son distintos, incluso las regiones donde se pueden cosechar los agaves, para el primero se jima la piña en la región Valles de Jalisco; mientras que para la raicilla entran las zonas de la Costa Norte y Sierra de Amula.

Son 80 productores de raicilla en 17 municipios, 16 de ellos están en Jalisco, Mascota, Atengo, Chiquilistlán, Juchitlán, Tecolotlán, Tenamaxtlán, Puerto Vallarta, Cabo Corrientes, Tomatlán, Atenguillo, Ayutla, Cuautla, Guachinango, Mixtlán, San Sebastián del Oeste y Talpa de Allende; y uno más en Bahía de Banderas, Nayarit.

“Teóricamente hay dos orígenes del nombre. Una un tabernero inventó el nombre de raicilla para engañar a los españoles en el pago de impuestos para bebidas destiladas; la otra historia del origen es la de un cronista que vino a México y al analizar cómo se hacía la raicilla, la planta está muy pegada al suelo, entonces él decía que se hacía de la raíz de la planta, porque era su visión óptica de cómo se aprovechaba la planta; estos son sus orígenes potenciales del nombre”, explicó Alfredo Cachúa.

Se apoyan en el CRT y CNIT

Para los taberneros es fundamental aprender de los errores y aciertos de la industria del tequila, que lleva décadas en formación y crecimiento para consolidar al producto y protegerlo a nivel nacional e internacional, por lo que se han acercado a los entes que rodean a esta bebida espirituosa, como el Consejo Regulador del Tequila (CRT) y la Cámara Nacional de la Industria del Tequila (CNIT).

Con el primero se llegó a un convenio para que puedan ser analizadas muestras de producción de raicilla, y con ello otorgar la certificación de que se produce con calidad esta bebida, pagando por los servicios como si fuera un agremiado más, mientras se otorga la DO y con ella se prepara la Norma Oficial Mexicana para su producción y toda la maquinaria legal y en infraestructura que se requiere, camino que no será corto ni sencillo, reconoció Alfredo Cachúa.

“Lo tenemos que contemplar obligatoriamente, porque al tener una DO tenemos que elaborar una NOM de la raicilla, nosotros ya tenemos un avance importante en cuanto a las reglas de uso. Llevamos una buena relación con los tequileros, son sumamente abiertos, incluso tenemos un convenio de colaboración con el CRT porque nosotros no tenemos un laboratorio para analizar raicilla, les enviamos muestras y nos cobran como socios”, señaló el presidente de la CMPR, organismo creado en el año 2000.

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