¿Tienes pensamientos molestos y repetitivos? - Beatriz Álvarez Barrón | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Martes 18 de Junio, 2019
¿Tienes pensamientos molestos y repetitivos? | La Crónica de Hoy - Jalisco

Beatriz Álvarez Barrón

¿Tienes pensamientos molestos y repetitivos?

Cuando se tienen problemas y las personas empiezan a preocuparse por su salud mental suelen identificarse con enfermedades y ciertos síntomas que no tienen o los confunden. Es por ello que hoy quiero hablarte de los síntomas del trastorno obsesivo compulsivo TOC.

Si hay pensamientos, impulsos o imágenes persistentes, intrusivas e inapropiadas que causan malestar o ansiedad significativa, y te has sentido ansioso o deprimido por varias semanas seguidas, es momento de buscar ayuda.

Para entender mejor te cuento de una persona del sexo femenino que sentía la necesidad de lavarse las manos constantemente después de tocar cualquier objeto, además de todas las ocasiones que es recomendable como antes de preparar alimentos, después de ir al baño, estar en contacto con basura, dinero o para evitar algún contagio por enfermedad.

El problema para esta persona era que no podía controlar la “necesidad” de lavarse las manos y empezaba a repercutir en la relación con su familia. La piel de sus manos y antebrazos estaba sensible y delicada por la cantidad de gel, cloro y jabón de limpieza que usaba diariamente.

En las consultas fuimos descubriendo diferentes factores de estrés a los que estaba sometida y las experiencias de su juventud que eran la causa de dicha ansiedad. Se dio cuenta que su conducta era producida por toda la tensión reprimida y los pensamientos que inconscientemente le provocaban la necesidad de “limpiar” sus manos.

Sentirse escuchada, además de algunas prácticas diarias para ir reduciendo la ansiedad y compulsión por la limpieza de todo lo que la rodeaba, ayudó a la comprensión de que los impulsos no se reducían a simples problemas de su vida diaria, y que su intento de suprimir ciertos pensamientos o actos por la conducta de lavar y desinfectar sus manos y todo lo que tuviera contacto con ella y su familia, no solucionaba nada, todo lo contrario su compulsión por la limpieza iba en aumento.

Este tipo de pensamientos, imágenes o actos compulsivos y persistentes son producto de la mente y pueden cambiarse por otros que hagan sentir bien a la persona. Pueden ser diversas conductas como el lavado de manos, ordenar objetos, comprobaciones constantes, o actos mentales como rezar, contar o repetir palabras en silencio de acuerdo a ciertas reglas que debe seguir de manera obligada.

¿Cuál es el propósito de estas conductas o pensamientos repetitivos? Reducir el malestar, la tensión por algún acontecimiento o situación negativa. El estrés acumulado busca una salida. Estas conductas compulsivas pueden prevenirse si se le permite a la mente y al cuerpo sacar toda la tensión diaria a través del ejercicio, de prácticas como la yoga y la meditación que dan tan buenos resultados de salud.

Otro caso que se presentó a consulta es el de un hombre que para poder salir de su casa a trabajar tenía que verificar tres o cuatro veces si estaba bien cerrada la puerta y en ocasiones ya en el trayecto o en la oficina venían los pensamientos ansiosos por dudar si había cerrado bien la puerta. Sus niveles de estrés, las preocupaciones, temores, inseguridades y cambios en su rutina diaria provocaron estas y otras compulsiones.

La terapia cognitivo conductual es muy apropiada para el manejo de estos trastornos, además de tomar consciencia que se tiene el poder para cambiar los pensamientos; no vienen insertados en el pensamiento, son creados y se les da vida y así mismo se pueden cambiar por otros que provoquen tranquilidad, confianza y un buen estado de ánimo.

Es necesario que la persona que sufre estos síntomas reconozca que esos pensamientos y actos son irracionales, excesivos, pérdida de tiempo, y que interfieren en las rutinas diarias, las relaciones familiares y laborales, y en su vida social.

Puede haber otros trastornos en el contenido de las obsesiones: alimentario, consumo de sustancias, hipocondría, necesidades o fantasías sexuales o sentimientos de culpabilidad.

Todo esto no es placentero para nadie, se pueden resistir a ellos, saber que son carentes de sentido; y al final no poder controlarlo. Es necesario pedir apoyo, recibir la terapia adecuada para reducir el estrés y la ansiedad y cambiar el sistema de pensamiento, tomar el control de la mente. Es posible aprender nuevas formas de vivir.

Si se atienden los niveles de ansiedad y otros síntomas como los de la depresión mayor que en muchas ocasiones acompaña el TOC, es posible reducir la angustia y los síntomas obsesivos o desaparecerlos.

Consultoría en línea

terapiabreveconbeatriz@gmail.com

@beatricealvare9

 

Imprimir

Comentarios