#Esmeralda - Lupita Ramos Ponce | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Jueves 11 de Julio, 2019

La vida de Esmeralda Estefanía Tornero Azamar fue corta y trágica. Su mayor infortunio fue nacer en México y en Jalisco, donde la niñez no tiene la vida asegurada. El país de los más de 40,000 desaparecidos contiene en la cifra el dato de su propia mamá desaparecida.

Probablemente en Jalisco ya ni siquiera sea una cifra, porque se le ocurrió al Gobierno de Jalisco actualizar el Sistema de Información de Víctimas de Desaparición (SISOVID) donde las cifras cambiaron de manera repentina, pasaron de 7 mil 504 personas desaparecidas a sólo mil 752,  sin presentar mayores evidencias que expliquen cómo y por qué de la noche a la mañana, 5 mil 752 desaparecidos se convirtieron ahora en “personas no localizadas”; por lo que la mamá de Esmeralda seguirá en el limbo de las cifras y su familia sin saber de ella.

Esmeralda no lo sabrá nunca, porque a sus 9 años fue asesinada.  El 3 de julio fue encontrada sin vida en el camino viejo a San Martín de Zula, delegación del municipio de Ocotlán.  La señora Carmen, abuela de Esmeralda vive en la tragedia permanente. En agosto de hace tres años, desaparecieron a sus dos hijas cerca de Ciudad Guzmán. Cada una con dos hijxs que quedaron al cuidado de la abuela. Una de estas niñas es Esmeralda. Su mamá se encuentra desaparecida y ahora ella, con apenas 9 añitos es asesinada. 

Esmeralda vivió su corta vida en el infortunio: Cuando ella tenía 6 años, no volvió a ver a su mamá; desde el 3 de julio ya no volvió a ver el amanecer.

La desaparición de Esmeralda se denunció el 22 de junio cuando se le vio por última vez en la colonia Mascota en el municipio de Ocotlán. En la página de Alerta Amber Jalisco se subió el Reporte Número 11/2019/AAJAL.

El tres de julio, el medio periodístico local “Decisiones”,  daba cuenta del hallazgo del cuerpo con varios días de evolución cadavérica. La nota informa que corresponde el cuerpo a una niña de aproximadamente 10 años de edad y señala en el titulo y cuerpo  de la nota: “Cuerpo localizado sobre camino viejo a Zula, era de niña con reporte de Alerta Amber” “La ropa fue el factor que ayudó a saber que era Esmeralda”, “Aunque las investigaciones continúan, una fuente informó a este medio de comunicación que se dieron cuenta que era tornero Azamar debido a la ropa que traía puesta, misma con la que fue reportada”

La abuela de Esmeralda se entera por redes sociales del hallazgo del cuerpo y le hacen llegar la nota periodística. Ninguna autoridad se puso en contacto con ella para avisarle. Ella acudió al Semefo en Ocotlán y no le permitieron ver ni el cuerpo ni fotografías del mismo. Le tomaron muestras de ADN y le indicaron que tardarían de dos a tres meses en entregarle el cuerpo, hasta tener los resultados.

Ella pedía ver el cuerpo y la ropa de la niña, no se lo permitieron, no le dieron asesoría, atención ni acompañamiento. Esa es la historia de muchas familias que tienen que padecer la violencia institucional, ni siquiera personal de alerta Amber la buscó, hoy en su página dan cuenta de que Esmeralda fue localizada, sin decir que desafortunadamente sin vida. 

Finalmente, 19 días después de su desaparición y 8 días después del hallazgo del cuerpo, en el amanecer del 10 de julio, Esmeralda regresa con su abuela. Ya sin la alegría de una niña de nueve años, solo la mortaja de un cuerpo sin vida.  Te fallamos Esmeralda, te fallamos como sociedad; tu crimen es indignante, tu historia es trágica, tu final también.

lupitaramosponce@gmail.com

@lupitaramosponce

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