La 5ª Transformación - José Fernández Santillán | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Viernes 12 de Julio, 2019
 La 5ª Transformación | La Crónica de Hoy - Jalisco

José Fernández Santillán

La 5ª Transformación

Imaginemos que es la noche del 2 de junio de 2024: la autoridad electoral da a conocer los resultados de las votaciones para la Presidencia de la República. Lo que resalta, en primer lugar, es el porcentaje de participación, 81.33 por ciento, el cual rebasa el rango de sufragios más altos en anteriores comicios, o sea, el de 1994, 77.11 por ciento. Signo, al mismo tiempo, de conciencia ciudadana y hartazgo frente al mal gobierno de AMLO.

Quien obtuvo más votos fue el candidato de la Unión Nacional Opositora (UNO), Juan Pérez Jolote, nacido en Huimanguillo, Tabasco, (para que la cuña apriete debe ser del mismo palo) quien obtuvo el 58 por ciento de las preferencias; la candidata de Morena Claudia Sheinbaum, originaria de la Ciudad de México, sacó el 42 por ciento. En el Legislativo la UNO quedó con mayoría simple en ambas cámaras.

La UNO logró construir una especie de partido transversal como el que se formó en Chile, el 2 de febrero de 1988, llamado “Concertación de Partidos por el NO”. Esa amalgama política pudo echar abajo las aspiraciones continuistas del General Augusto Pinochet en el plebiscito celebrado el 5 de octubre de 1988.

La “Concertación mexicana” cobró vida a partir de la convergencia de partidos y organizaciones de muy diversa extracción. La 4ª Transformación no llenó las expectativas de los electores: se prometió reducir la pobreza y las ­desigualdades sociales, bajar los índices de criminalidad, crear empleos, alentar la inversión, combatir la corrupción, respetar el federalismo, plegarse al dictado de la ley, unir a los mexicanos, en política exterior aplicar el principio de “no intervención, autodeterminación y solución pacífica de las controversias”. Nada de eso se cumplió.

En la práctica hubo un endurecimiento del modelo neoliberal: despido masivo de empleados del sector público, corte a machetazos del presupuesto de las instituciones gubernamentales; la inflación se disparó. A pesar de que se enarboló la Doctrina Estrada, lo cierto es que México entró en la órbita de los países bolivarianos. Se creó una bolsa multimillonaria para los grupos cautivos (jóvenes sin educación y sin trabajo, personas de la tercera edad, personas con capacidades diferentes) y carne de cañón para las ambiciones político-electorales del Presidente en turno. Aunque quiso reelegirse (contradiciendo todo lo que había dicho acerca de que no intentaría repetir en el cargo), en su propio partido hubo voces dignas, como la de Porfirio Muñoz Ledo, que le cerraron el paso a esa intentona. Ese intento de AMLO de repetir como Presidente fue uno de los motivos que hicieron nacer a la UNO.

Imaginemos que, conforme fue avanzando el gobierno de la UNO, se repararon los estropicios causados por la administración anterior. Ante todo, se reestableció la supremacía de la norma jurídica; se rehabilitó la división de poderes entre el Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial; desapareció la figura de los superdelegados que, en los hechos, se pusieron por encima de los gobernadores, es decir, se rescató al federalismo; la lucha contra la criminalidad comenzó a tener avances importantes con base en el fortalecimiento de las policías municipales y los cuerpos de seguridad estatales; se determinó aplicar un sistema fiscal progresivo, vale decir, “paga más quien tiene más.”

Por lo que hace a la política exterior, México se desmarcó de los países que conforman la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) y reactivó su participación en el Grupo de Lima, esto es, el conjunto de naciones que abogan por el regreso de Venezuela a la democracia.

Debemos añadir dos cosas fundamentales logradas por la 5ª Transformación: 1) Diluyó la polarización que conscientemente habían provocado AMLO y sus allegados, como Gabriel García Hernández, devoto del máximo ideólogo del populismo, Ernesto Laclau (Bello, “AMLO’s populism is both rampant and constrained”, The Economist, 4/VII/2019). 2) Insertar correctamente a México en la globalización, la cual, por una parte, fue mal interpretada por los tecnócratas unidimensionalmente como un fenómeno económico y, por otra parte, fue desdeñada por AMLO enconchándose y sólo haciendo causa común con los populistas iberoamericanos. Por el contrario, la 5ª Transformación entendió que la globalización se juega en varios tableros conectados entre sí.

El Presidente Juan Pérez Jolote asumió su papel como Jefe de Estado y no como jefe de una facción que quiso poner a las instituciones de la república al servicio de un proyecto político personal y transexenal. Don Juan entendió que la primera regla de un gobernante es la autolimitación. Esto implica no querer acaparar la palabra ni la atención de la opinión pública, sino dejar que los demás se expresen y critiquen al gobierno libremente sin insultos ni amedrentamientos.

Esto se logró gracias a que se entendió que la contienda no era entre derecha e izquierda, sino entre un proyecto populista-autoritario y la defensa de la democracia-liberal en la que valen tanto el consenso como el disenso.

Algunos dirán que lo aquí escrito es utópico. Lo acepto, pero recordemos que las utopías rompen cadenas mentales. Quien no tiene una meta tampoco tiene un camino.

No es cierto que sólo haya una alternativa.

 

Twitter: @jfsantillan

Mail: jfsantillan@tec.mx

 

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