El tiempo de Ted (cuento) | La Crónica de Hoy - Jalisco
Facebook Twitter Youtube Domingo 14 de Julio, 2019

El tiempo de Ted (cuento)

El tiempo de Ted (cuento) | La Crónica de Hoy - Jalisco

VI

Ted veía a su madre al otro lado del cristal, era la única mirada de amor, los demás lo miraban con desprecio, odio, asco. Él, sentado en la silla, amarrado de brazos y piernas y con el artefacto en la cabeza, sólo esperaba que jalaran la palanca; sintió la electricidad recorrer por su cuerpo; los músculos endurecidos y un calambre que le podía romper los dientes, una explosión altera el tiempo, las manecillas del reloj retroceden.  Ted siente que los músculos se relajan, la electricidad sale de su cuerpo, con los brazos y piernas libres regresa a la celda para su última cena, carne, patatas, pay de manzana con helado de vainilla; pasa diez años en prisión, cada vez más joven, más esperanzado, hasta que un día sale de nuevo a ver el sol.

V

La camisa ensangrentada volvía al blanco, el cuchillo salía del joven pecho de la mujer, la sangre le regresaba al cuerpo y el latido al corazón. Ted, sentado en la banca de la universidad, ve pasar a la hermosa rubia. Antes a una docena de veinteañeras desde el inicio del semestre, oculto entre los árboles, irrumpiendo en sus casas, las noches son su momento, es el momento en que materializa el odio que siente por esas rubias que parecen tan perfectas. Vuelve a la relación con su novia, esa agradable morena justo antes de que lo cambiara por otro hombre, antes de que perdiera la poca cordura que contenía sus impulsos asesinos.

IV

Las cenizas de la chimenea vuelven a las manos de mamá convertidas en revistas para adultos, regresan bajo su cama antes de que su madre lo encuentre dándose placer con las sensuales poses de la señorita junio, el tímido Ted hace solo lo que no se atreve a proponer a las chicas de la escuela, las espinillas brotan en su cara y su flacucho cuerpo no les parece atractivo a las adolescentes de su edad.

III

La tía July sale de la cama del niño Ted, después de tocarlo y obligarlo a tocarla de una manera que él no comprende, la tía July lo cuidó, cuando su madre tuvo que estar por más de un mes en el hospital con la pequeña hermana de Ted, y luego de la muerte y la tristeza, se encargó de todo, la hermosa, rubia y perfecta tía July.

II

El pequeño Ted juega con un tren que corre de reversa, ríe divertido rodeado de sus hermanos y sus padres, sus ojos brillan; disfruta de la navidad con la felicidad que da la inocencia; cuando lavarse los dientes, hacer la tarea e ir a la escuela son la única responsabilidad y salir a jugar con los amigos es el único compromiso. Afuera la nieve sube del suelo al cielo en una danza blanca que desaparece de las calles y los techos.

I

Los dientes del bebé Ted se sumergen en las coloradas encías, es una hermosa y rosada bola de carne, es la representación de todo lo bueno y puro, su sonrisa chimuela es la certeza de que todo estará bien, de que Dios existe y que mandó a uno de sus ángeles a la tierra, los ojos aceituna de Ted ven por primera vez la mirada de amor de su madre.El reloj se detiene, las manecillas del reloj avanzan y vuelve a comenzar el tiempo de Ted.

 

 

(Colaboración especial de la Escuela de la Sociedad General de Escritores de México, SOGEM, para La Crónica de Hoy Jalisco)

.

 

 

 

 

 

Imprimir